miércoles, 15 de febrero de 2017

Chiapa de Corzo y su edificio LEED Por Abraham Cababie Daniel

Difícil es caminar por los suelos chiapanecos y no darse cuenta que estamos ante uno de los estados más bellos de la República Mexicana, con una riqueza arquitectónica, cultural y gastronómica que la destacan a nivel nacional.
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL EDIFICIO LEED DE NESTLE EN CHIAPA DE CORZO.

Existe una historia trágica y misteriosa que envuelve a la región de Chiapa de Corzo, cuentan los libros que con la llegada de los españoles, los nativos prefirieron el suicidio antes que caer bajo su yugo, y que el capitán de las tropas detuvo el fuego y fundó la Chiapa de Corzo en honor a la valentía de los lugareños.

Sobre ese suelo mágico de Chiapa de Corzo se erige un edificio único, el cual es sinónimo de cuidar el planeta, así lo dice la certificación LEED Platino tipo tres que le ha brindado el Consejo Verde de la Construcción en Estados Unidos (USGBC, por su siglas en inglés).   
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL EDIFICIO LEED DE NESTLE EN CHIAPA DE CORZO.


Sede de una de las fábricas operativas de la empresa Nestlé, el edificio pasó a la historia por ser el primer complejo en América Latina con este tipo de reconocimiento LEED, el cual se brinda a los edificios sustentables de excelencia.
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL EDIFICIO LEED DE NESTLE EN CHIAPA DE CORZO.


Las edificaciones sostenibles se distinguen por ser amigables con el medio ambiente, y entre las acciones que este edificio cubre son: un techo con jardín que reduce la temperatura interior y capta el agua de lluvia, su iluminación se obtiene por medio de domos y celdas solares, tiene lámparas de ahorro las cuales se activan con el movimiento y baños ahorradores al 100 por ciento.

Un reconocimiento a este edificio, el cual es un referente como ejemplo de cuidado a la naturaleza el cual se mimetiza con el paisaje y con orgullo, hecho en México y en una tierra mágica, Chiapa de Corzo.


Abraham Cababie Daniel.


Centro de Diseño del Pacífico, California Por Abraham Cababie Daniel

El premiado edificio del Centro de Diseño del Pacífico en California se levanta en el corazón de West Hollywood, en la esquina de Melrose Avenue y San Vicente Boulevard.
Conocida también como la Ballena Azul esta construcción se compone de un complejo de edificios de diferentes colores que se fueron construyendo desde 1975, el primer edificio en construirse fue el azul, que le da ese apodo marino. 
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL CENTRO DE DISEÑO DEL PACÍFICO EN CALIFORNIA.

 
Aunque se adjudica el diseño arquitectónico a Cesar Pelli, la producción, es decir, quien llevó aquel diseño a materializarse fue la arquitecta Norma Merrick cuando colaboró con Pelli en el despacho Gruen Associates.

Este edificio cuenta con kioscos cubiertos de vidrio que ofrecen un espacio de exposición adicional y que junto con una bóveda que cubre todo el techo, dándole esa forma de ballena.
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL CENTRO DE DISEÑO DEL PACÍFICO EN CALIFORNIA.


El segundo edificio en sumarse al complejo fue el verde y por último se construyó el rojo que fue terminado en 2012.

ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DEL CENTRO DE DISEÑO DEL PACÍFICO EN CALIFORNIA.


El edificio azul recibió múltiples premios, en 1976 sele  galardonó con el Honor Award otorgado por el Instituto Americano de Arquitectos y en 1978 recibió el premio Design Award of Progressive Architecture. En 1988 la Cámara de Comercio de los Ángeles lo reconoció con el Ladnmark Award y en 2003 recibió el premio de 25 años del Instituto Americano de Arquitectos de Los Angeles.


Abraham Cababie Daniel.

Casa E1027 de Elileen Gray en Francia Por Abraham Cababie Daniel

Cuando se trata de construcciones destinadas para habitarse, el diseño arquitectónico juega un papel más allá de la estética, tiene que ser también funcional y agradable para las personas.
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DE LA CASA E1027 DE ELILEEN GRAY.


Una muestra espectacular de esto es el diseño que la arquitecta Eileen Gray creó para la casa E1027 construida a la orilla del mar en la Costa Azul de Francia.  

La casa se adapta a la topografía del lugar y gracias a los estudios que Gray realizó sobre el viento y la posición del sol, la casa se funde con su entorno natural y evoluciona según su relación con el sol, el viento y el mar.
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DE LA CASA E1027 DE ELILEEN GRAY.


La villa construida entre los años de 1926 a 1929 se levanta sobre un par de "pilotis" (las clásicas columnas blancas de Le Corbusier) y se compone de dos planas y un techo, iluminada por ventanas de piso a techo orientadas hacia el horizonte, que dejan entrar la luz natural.


Gray diseñó tanto el exterior como el interior de la casa, creando un camino fluido entre el entorno exterior y las habitaciones disolviendo el límite entre la decoración de interiores y la arquitectura.
 
ABRAHAM CABABIE DANIEL. FOTO DE LA CASA E1027 DE ELILEEN GRAY.
El uso de los espacios es óptimo, ningún espacio se desperdicia, las áreas verdes son como una extensión de la casa misma, las divisiones se dan mediante ligeros paneles o muebles reafirmando esa interacción entre arquitectura y mobiliario.


Abraham Cababie Daniel.

domingo, 29 de enero de 2017

MUSEO DE LA BIÓSFERA EN MONTREAL, CANADÁ

La Biosphère (Biósfera) de Montreal, en Canadá, representa uno de los lugares más estupendos del mundo actual y no podría ser de otra manera ya que en sus entrañas descansa un sitio que fomenta el contacto directo del hombre con el medio ambiente sin ocasionar ningún tipo de daño a la naturaleza.




Este emplazamiento es una oda al agua y a la preservación de la misma, ideada por el famoso arquitecto estadounidense Richard Buckminster «Bucky» Fuller, quien hasta el día de su muerte fue siempre un promotor de diseños sustentables.

A simple vista parece una burbuja gigante en medio de la nada, pero a medida que el viajero se va acercando empieza a distinguirse un recinto pequeño dentro de la espléndida esfera, la cual crea una catarsis entre una creación humana con la naturaleza viva de sus alrededores.

Su origen data de 1967, año en que se llevó a cabo la Expo 67 a manera de celebración por el centenario de la Confédération Canadienne (Confederación Canadiense), pero cabe destacar que, como fue erigida en el pabellón correspondiente a Estados Unidos le perteneció a tal país hasta que al año siguiente el gobierno estadounidense donó el complejo a la isla de Santa Heléna, donde se encuentra asentado, y es preciso resaltar que desde 1990 se aprobó un plan de gestión para que el parque donde se encuentra la Biósfera fuera adquirida por la intendencia canadiense como un espacio de exposición ambiental destinada al entendimiento ambiental del fleuve Saint-Laurent (río San Lorenzo) y al ecosistema de los Grandes Lagos donde tiene su origen ese afluente.

De esta forma, el Environnement et Changement climatique Canada (con traducción al español como Ministerio Canadiense de Medio Ambiente) firmó un acuerdo de 17.5 millones de dólares con la ciudad canadiense para convertir el sitio en un lugar dedicado a la ecología, observación y estudio del agua.

Su forma pudiera parecer la de una esfera totalmente circular, no obstante, es un icosaedro en el cual sobresalen poco más de 20 caras, las cuales se formaron producto de la intercalación de pentágonos utilizando una rejilla hexagonal. Para su construcción se utilizaron pequeños tubos de acero irrompible no mayores a tres pulgadas, amalgamados todos ellos en triángulos equiláteros, los cuales fueron los encargados de dar solidez y estructura a la obra.

Desde el exterior de la esfera se puede observar todo su interior, lo cual crea un gran interés en muchos de los visitantes que van desde investigadores, analistas, funcionarios del gobierno, reporteros y público en general que se deleitan con esta magna creación esférica. 

Es importante resaltar que Fuller siempre pensó que la arquitectura debía edificarse con un vínculo pleno entre la humanidad y la naturaleza. Que el medio ambiente jugaba un papel preponderante en la evolución arquitectónica y el desarrollo de la sociedad, lo que representaría, a la larga, el cuidado consiente y constante del medio ambiente.


Abraham Cababie Daniel

EL SUPUESTO CASTILLO DE DRÁCULA

En la frontera de Transilvania y Valaquia, actuales provincias rumanas, se encuentra asentado el viejo castillo de Bran, lugar en el que se supone se inspiró Abraham «Bram» Stoker para ambientar la morada del personaje protagónico de su famosa novela Drácula.




Sin embargo, Vlad III Drăculea, Vlad Tepes o Vlad «el Empalador» (1431-1476), príncipe de Valaquia, personaje real del que parte la historia literaria, nunca vivió en ese castillo. Algunas versiones dicen que permaneció escondido un par de días en sus mazmorras cuando la ocupación del Imperio otomano, pero no hay documentos que lo comprueben.

El lugar fue construido en 1212 como una fortaleza para los caballeros de la Orden Teutónica —grupo de carácter religioso militar— después de que fueron derrotados en Tierra Santa por los sarracenos y regresaron de Palestina a Europa. Posteriormente la estructura se mantuvo incólume durante varias décadas, pero en 1241 las hordas tártaras lo devastaron dejándolo en la ruina.

Para 1377 el rey Luis I de Hungría mandó construir el actual castillo como punto comercial y defensivo contra el vaivoda —es decir el príncipe— de Valaquia. En 30 hectáreas cercadas por un muro de piedra calcárea, sobre una colina de roca, se levantaron cuatro torres que contienen 57 habitaciones, algunas comunicadas por calabozos.

De su historia más reciente, tras la Primera Guerra Mundial, con el Tratado de Trianon, la región de Transilvania fue cedida al reino de Rumania y el castillo obsequiado a la reina María, esposa de Fernando I, quien lo convirtió en su residencia veraniega.

El arquitecto de la familia real, Karel Liman, lo reformó sin que perdiera su esencia de fortaleza medieval, lo dotó de nuevas escaleras, electricidad, agua fría y caliente, estaciones telefónicas y un elevador para facilitar el acceso al jardín. Decoró los interiores con muebles y objetos históricos, lo cual lo convirtió en un importante museo de arte medieval, donde se pueden apreciar los estilos alemán, tirolés —de los Alpes—, doria —renacentista italiano— y también se construyeron el Pabellón de Té, la Casita de la Princesa Yleana, habitaciones para invitados, alojamientos para el servicio, establos y estacionamientos.

Hoy es uno de lo principales atractivos turísticos de la zona y se hacen concursos para los atrevidos que quieren pernoctar en él. ¿Alguno de ustedes se atrevería a dormir en casa del conde más temido y sanguinario del que se tenga memoria en el último medio siglo?


Abraham Cababie Daniel

EL PUENTE DE CRISTAL MÁS ALTO Y LARGO DEL MUNDO

En el parque nacional forestal de Zhangjiajie, en China, Patrimonio Natural Mundial desde 1992, se localiza el puente peatonal más largo y alto del planeta construido con piso de cristal. Hablo del Zhangjiajie Gran Canyon Glass Bridge (con traducción al español como Puente de Cristal del Gran Cañón de Zhangjiajie).




Se trata de una estructura que une los acantilados más distantes de la montaña Tianmen, mide 430 metros de largo por seis de ancho —de los cuales 375 son colgantes— y se ubica a 300 metros de altura.

Fue diseñado por el arquitecto israelí Haim Dotan, quien al inicio rechazó el proyecto pues le parecía que el lugar perdería su belleza con esta obra. Después, reconsiderando su decisión, pensó en construir un puente que «pudiera desaparecer en el cielo» entre el monumental paisaje de ese vasto paisaje escarpado.

De ahí la idea de fabricarlo de color blanco, con 99 paneles constituidos por tres capas de cristal que miden seis metros de ancho, poseen 24 milímetros de grosor y el resultado es que sean 25 veces más fuertes que el vidrio convencional.

Cuenta con dos vigas laterales de acero y cables de alta suspensión, marco de acero que lo sostiene y encierra a sus transeúntes para que, en caso de que un cristal se llegara a romper, los viajeros no caigan a través de él, pues su seguridad está más que comprobada ya que los constructores golpearon los vidrios con diversos mazos sin daño alguno, y aunque está diseñado solamente para peatones, subieron un automóvil con cinco personas sin que hubiera mella alguna.

La obra costó 3,400 millones de dólares, tiene capacidad para que 800 personas lo recorran al mismo tiempo, fue pensado como una pasarela de modelaje y desde él se puede realizar puenting, o más comúnmente conocido como bungee, donde una cuerda elástica se ata al tobillo de una persona con la intención de arrojarse al vacío desde una altura considerable sin sufrir daño alguno.

Como dato curioso puedo agregar que las vistas de este bosque subtropical, que contiene tres mil columnas pétreas en forma de pico, sirvieron de inspiración así como de locaciones al cineasta James Cameron para crear los paisajes de su famosa película Avatar (2009), donde hay montañas que flotan entre las nubes, tal y como el creador del puente de Zhangjiajie quiso que ocurriera con su puente en la vida real.


Abraham Cababie Daniel

jueves, 19 de enero de 2017

EL EDIFICIO CHRYSLER EN NUEVA YORK

Este rascacielos, de 77 pisos y 319.5 metros de altura, es uno de los complejos más famosos que existen en Nueva York y también es un símbolo inconfundible de una arquitectura única en una de las metrópolis más distintivas del mundo; me refiero al Chrysler Building.




Inmortalizada por sus enormes rascacielos, esta urbe no permite que cualquier edificio se pose sobre ella así como así, por lo que la historia que ahora nos ocupa comienza con William H. Reynolds, constructor que poco después de la Primera Guerra Mundial ideó el emplazamiento de una obra en un terreno baldío en el cruce de la calle 42 y la avenida Lexington.

Fue así que Reynolds recurrió a William Van Allen, arquitecto oriundo de Brooklyn que al igual que su homónimo ―o mejor dicho tocayo― era inexperto en materia de inmuebles de altura, pero que también soñaba con crear un magno desarrollo que fuera la envidia del mundo entero al ser el más alto que se hubiera visto hasta entonces en la Gran Manzana.

A partir de entonces la ciudad de los rascacielos empezó a tomar la forma que conocemos hoy en día: una capital sorprendentemente mágica y cosmopolita, «the city that never sleep». Pocos años después construcciones como el Empire State y el mismo edificio Chrysler se convertirían en los referentes arquitectónicos que intentarían ser replicados por todo Nueva York hasta nuestro tiempo.

The Chrysler Building tiene muchos elementos estéticos dignos de alabar ya que su esencia mezcla los estilos gótico y art déco dando pie a un desarrollo bastante singular. Apuntaré que su construcción finalizó en 1930 y, con 319.5 metros de altura, se convirtió en el rascacielos más alto del mundo en aquellos días, título que rápidamente le fue arrebatado por su presuntuoso vecino el Empire State.

El Chrysler fue uno de los primeros emplazamientos en utilizar en su exterior, de forma masiva y en cantidades industriales, el metal como material de ornato, elemento que hacía referencia a la industria automovilística, símbolo por excelencia de la era moderna de los Estados Unidos, además de ser un homenaje y una muestra de agradecimiento ―por no mencionar el nombre que aún conserva― a su principal patrocinador: Walter Percy Chrysler, dueño de la famosa marca automotriz.

Debido a lo anterior es que se puede apreciar en la fachada, compuesta de ladrillo blanco con negro, distintas gárgolas en forma de tapones de radiador, salpicaderas ―conocidas más comúnmente como guardafangos―, y otros elementos que hacen alusión a los vehículos más vendidos de aquella época. Por último, vale la pena destacar el interior de su lobby, el cual permanece abierto al público y donde se pueden apreciar los magníficos murales de Edward Trumbull, complementando todo un deleite visual en materia arquitectónica.

Abraham Cababie Daniel


LAS CÚPULAS DEL TAJ MAHAL

Considerada alguna vez como una de las siete maravillas del mundo aún hoy sigue siendo, sin duda alguna, a pesar de los años y de los edificios modernos que ahora se erigen por todo el orbe, una obra representativa de belleza arquitectónica que seguirá trascendiendo con el pasar de los años.




No puedo hablar de otra construcción que no sea el Taj Mahal, pues aquellos que han tenido el privilegio de contemplarlo ―e incluso los que no lo han hecho―, se deslumbran de inmediato con sus cúpulas fantásticas donde descansa una bella historia, motivo principal de su monumental edificación.

Se cuenta que Sha Jahan, gobernador mongol de la India en el lejano año de 1612, contrajo matrimonio con Mumtaz Mahal, una doncella de sangre real. Al morir su amada 20 años después de contraer nupcias, fue tal la pena del gobernador que mandó a construir el Taj Mahal como un homenaje póstumo a su idilio, un monumento que simbolizara la devoción que tuvo por ella y que fuera un recordatorio permanente de la presencia de su esposa en su vida, y así fue que surgió el mausoleo más soberbio del que se tenga memoria.

De esta forma, y después de dos décadas de trabajos forzados, se edificó lo que a la postre se convertiría en una de las maravillas del mundo realizadas por las manos del hombre. Como dato curioso puedo decir que los planos de su construcción fueron diseñados por un consejo de arquitectos procedentes de India, Persia y Asia central, pero ninguno de ellos lograba satisfacer las demandas del líder mongol quien encabezó y supervisó de forma general los trabajos, y que posteriormente mandó a cortar los brazos de los obreros que hicieron posible este sueño de mármol para que nunca se erigiera otro igual. Sobre tal punto dicen los libros de historia que en su levantamiento, y durante los 22 años que duró el proceso, participaron más de 20 mil trabajadores.

Uno de los aspectos más sobresalientes, además de sus cúpulas de mármol, es su jardín alineado de forma perfecta. Vale la pena recordar que en ese entonces la importancia por la exactitud de las proporciones era vital y por ello es que su disposición, de norte a sur, posee un rectángulo perfecto cuyo eje principal se extiende desde la puerta de entrada hasta la tumba de Mahal. Este elemento aumenta la perfección arquitectónica del lugar y su principal intensión era emular a los mitológicos Campos Elíseos donde las almas de las personas virtuosas han de pasar una eternidad paradisiaca bajo el sol, en medio de paisajes verdes siempre floridos y por el cual, según el emperador, debió haber deambulado su amada en el tránsito a la otra vida.

Se cuenta que Sha Jahan culminó sus días encarcelado por uno de sus hijos quien le concedió la gracia de una sola ventana en su celda desde donde podía observar las cúpulas del legado que, sin pensarlo, heredó a la humanidad y que aún hoy se conserva de pie, por eso es que desde su encierro hasta el final de su vida no dejó de admirar el monumento de su desmedida pasión, de ahí que la única modificación ostensible consistiera en que al morir, Sha Jahan fue enterrado junto a su esposa propiciando la única ruptura de la perfecta simetría que guarda en su estructura el inigualable Taj Mahal.


Abraham Cababie Daniel